¿Por qué otro sitio de horarios de Misa? Lee mi historia →

jueves, 25 de junio de 2026

Jueves de la XII semana del Tiempo ordinario

Tiempo Ordinario

Leccionario: 374

Lecturas de la Sagrada Escritura

Primera lectura

Salmo Responsorial

R. (9b) Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Dios mío, los paganos han invadido tu propiedad,

han profanado tu santo templo

y han convertido a Jerusalén en ruinas.

R. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Han echado los cadáveres de tus siervos

a las aves de rapiña,

y la carne de tus fieles,

a los animales feroces.

R. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Hemos sido el escarnio de nuestros vecinos,

la irrisión y la burla de los que nos rodean.

¿Hasta cuándo, Señor, vas a estar enojado

y va a arder como fuego tu ira?

R. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

No recuerdes, Señor, contra nosotros

las culpas de nuestros padres.

Que tu amor venga pronto a socorrernos,

porque estamos totalmente abatidos.

R. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Para que sepan quién eres.

socórrenos, Dios y salvador nuestro.

Para que sepan quién eres,

sálvanos y perdona nuestros pecados.

R. Socórrenos, Dios, salvador nuestro.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya. El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R. Aleluya.

Evangelio

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: '¡Señor, Señor!', entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: '¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?' Entonces yo les diré en su cara: 'Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal'.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".

Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Lectionary for Mass for Use in the Dioceses of the United States, second typical edition, Copyright © 2001, 1998, 1997, 1986, 1970 Confraternity of Christian Doctrine; Psalm refrain © 1968, 1981, 1997, International Committee on English in the Liturgy, Inc. All rights reserved. Neither this work nor any part of it may be reproduced, distributed, performed or displayed in any medium, including electronic or digital, without permission in writing from the copyright owner. Via USCCB

Reflexión

Casa en ruinas o casa sobre roca: ¿dónde estás construyendo?

Hoy la Palabra nos pone delante una imagen dura: un pueblo destruido que clama “Socórrenos, Dios, salvador nuestro”, y, en el Evangelio, una casa arrasada por la tormenta. No es casualidad: Dios nos muestra qué ocurre cuando se vive sin fundamento sólido. Jesús es muy claro: no basta decir “Señor, Señor”, ni hacer cosas religiosas; lo decisivo es hacer la voluntad del Padre y poner en práctica su Palabra. En el fondo, hoy Dios te pregunta con ternura y firmeza: ¿tu fe es fachada… o fundamento?

Un ángulo diferente: el desafío personal

Este Evangelio nos confronta con la incoherencia. Puedes servir en la parroquia, compartir frases piadosas en redes y, sin embargo, tratar mal a tu familia, ser injusto en el trabajo o vivir aislado de la oración. Esa es la casa sobre arena: mucha apariencia, poco cimiento. La roca es otra cosa: decisiones concretas, a veces pequeñas y ocultas, donde eliges la voluntad de Dios por encima de tu comodidad, tu orgullo o tu miedo.

Poniéndolo en práctica

1. Elige una enseñanza de Jesús que te cueste (por ejemplo, perdonar, decir la verdad, ser generoso) y esta semana vive un solo gesto concreto de obediencia en ese punto. Escríbelo y revísalo al final del día.

2. Toma 10 minutos en silencio, hoy mismo, para preguntarle al Señor: “¿En qué área de mi vida vivo de apariencia espiritual?” Anota lo que venga a tu corazón sin justificarte.

3. Antes de dormir, repasa tu jornada y pregúntate: ¿qué decisión de hoy construyó sobre roca y cuál sobre arena? Habla de ambas con Dios, sin miedo.

Reflexiona y Escribe en tu Diario

1. ¿En qué momentos recientes te has sentido como “casa en ruinas” o interiormente abatido?

2. ¿Qué decisión concreta sabes que Dios te pide y sigues posponiendo?

3. ¿Hay alguna relación en la que tu fe y tu manera de tratar al otro no coincidan?

4. ¿Qué significa para ti, en la práctica, “hacer la voluntad del Padre” y no solo decir “Señor, Señor”?

5. ¿Qué pequeño paso vas a dar hoy mismo para reforzar tus cimientos sobre la Roca que es Cristo?

...